Pasaban las 10:15 horas, cuando Kenenisa Bekele aterrizó en España procedente de Addis Abeba, la capital de Etiopía. El rey del cross mundial será la estrella en Venta de Baños, cuya prueba celebra las bodas de plata. A la espera de que llegasen Chema Martínez y Juan Carlos de la Ossa, sus entrevistadores especiales para la ocasión, Bekele nos contó su planes de futuro, mientras apuraba un café y un bollo. “Me casó”, decía feliz. El 29 de mayo en el hotel Sheraton de Addis Abeba formalizará su relación con Alem Techale. Antes espera seguir ampliando su currículum atlético. En marzo, buscará su 7º título mundial de campo a través en la localidad de Saint Galmier, el cuarto en el cross largo. “El corto se lo dejo a mi hermano Tariku. Cosas de familia”. Llega Chema y con él la revolución. “Mi amigo, ¡qué alegría!”. Ambos se funden en un abrazo. “Prácticamente no conoce a ningún corredor español, no habla con nadie. Es un poco tímido. Pero como su inglés es tan malo como el mío, nos entendemos bien y hablamos cuando nos encontramos”CHEMA: ¿Estás listo? ¿Estás nervioso?
BEKELE: (Niega con la cabeza).
CHEMA: (Le informa a Bekele de lo realizado por sus rivales de hoy en el pasado Campeonato de Europa). Juan Carlos fue segundo; Fernando Silva, undécimo, y yo fui el 32. Tuve problemas la semana anterior. ¿Afrontas muy relajado la carrera de mañana teniendo en cuenta que es tu primera competición, que no habrá africanos y tan sólo te enfrentarás a atletas europeos? ¿O es un problema que no haya africanos?
BEKELE: No estoy nervioso. Estoy muy feliz de correr porque es mi primer cross y estoy feliz de hacerlo en España frente a los atletas españoles.

CHEMA: Todo el mundo me hace la misma pregunta. ¿Por qué gana siempre Bekele? ¿Qué pasa, qué es diferente? ¿Cuánto entrena más que tú? Porque yo no puedo entrenar más. Ya hago 200 kilómetros a la semana, he entrenado en altitud y es imposible ganarte. Mi mujer y mi madre me preguntan que por qué no te gano y yo les respondo que no lo sé.
BEKELE: No lo sé (le interrumpe Chema en ese momento y le dice que es el mejor). No es sólo el entrenamiento, también tiene que ver el hacerlo en altitud...
CHEMA: Pero, por ejemplo, ¿tu entrenador no va anotando cuánto entrenas?
BEKELE: Con él entreno tres días en semana, entonces sí. Unos 30 kilómetros al día. Pero cuando entreno solo, no los cuento. Me entreno dos veces cada día.

CHEMA: Entonces, ¿haces 14 entrenamientos a la semana?
BEKELE: No, los domingos descanso. Bueno, los domingos por la tarde.
CHEMA: Ah, entonces haces 13, como yo.
DE LA OSSA: Pregúntale que nos explique un día normal de su entrenamiento.
BEKELE: Me levanto a las ocho. Entreno antes de desayunar, es el entrenamiento fuerte del día. Tres veces a la semana lo hago con el equipo nacional. Luego desayuno y hago estiramientos. A las 4 de la tarde, me toca el segundo entrenamiento, bastante más suave.
CHEMA: Es similar a lo que hacemos nosotros. ¿El entrenamiento es igual todo el año? ¿Lo varías en diciembre, en febrero?
BEKELE: Sólo cambio en verano por la pista.
CHEMA: ¿Qué comes? ¿Mucha pasta?
BEKELE: En el desayuno, pan y té helado. Café, poco. Para comer: ensalada, pasta, arroz y pollo.
CHEMA: El equipo español se sorprendió en el pasado Mundial en Lausana cuando te vio en un Burger King comiendo una hamburguesa, después del cross corto, cuando al día siguiente tenías que correr el largo. ¿Qué pasa?, nos decíamos. ¡Bekele comiendo una hamburguesa!
BEKELE: Con la comida no tengo ningún problema. Si me siento bien, como lo que sea, incluso una hamburguesa.

OSSA: ¿Sientes mucho la altitud cuando bajas de Etiopía?
BEKELE: Debido a eso, a entrenar en altitud, cuando vengo a correr a nivel del mar me siento mucho mejor.
CHEMA: ¿Cuántos meses entrenas en altitud?
BEKELE: Todos porque hay muy poca diferencia en Etiopía entre las zonas más altas y las más bajas. Todo está en altitud.
CHEMA: ¿Cuando vienes a Europa, vas a Holanda, no? ¿Cuánto pasas en Holanda y cuánto en Etiopía?
BEKELE: En Holanda, sólo cuando estoy compitiendo. Etiopía es para entrenar.
CHEMA: ¿Si me voy a entrenar dos meses contigo es posible que esté cerca de ti?
BEKELE: Sí, seguro que sí (entre risas).
OSSA: ¿Qué te gustaría ser o hacer a los 40 años? ¿Un corredor popular, dedicarse a la familia? ¿O quizás, político?
BEKELE: Político, seguro que no. Me gustaría trabajar para la gente de mi país.
CHEMA: Todos los medios de comunicación se hicieron eco de aquella última vuelta increíble que diste en los 10.000 metros de los Juegos Olímpicos de Atenas. Yo estaba allí en la carrera, aunque tú seguramente ni me viste. ¿Estuviste jugando con el resto de corredores? En un momento de la carrera esperaste a Gebreselassie.
BEKELE: Vimos que Gebreselassie no aguntaba el ritmo y le esperamos porque queríamos estar los tres etíopes en el podio. Al final no lo conseguimos.
CHEMA: Pero, ¿qué pasa con los atletas blancos? ¿Por qué no pueden estar peleando hasta la última vuelta con vosotros?
BEKELE: Yo creo que es porque a los atletas blancos europeos no les gusta la larga distancia. Les gustan más las pruebas cortas.

CHEMA: Yo no lo creo, a mí me encantan.
BEKELE: No os gusta entrenaros en altitud.
CHEMA: No creo que ésa sea la razón. Yo estoy tres meses al año a 1.800 metros aquí, a unos 60 kilómetros de Madrid. Sólo me falta entrenar contigo. ¿Cuáles son tus rivales o no tienes ahora porque eres el nº1?
BEKELE: Hay muchos atletas. Kipchoge, Gebremariam, Gebreselassie...
CHEMA: En el 5.000 de Atenas, creo que cambiaste demasiado tarde y por eso te ganó El Guerrouj, ¿qué opinas? ¿Te viste tan bien que creías que podías ganar a El Guerrouj en la última vuelta?
BEKELE: Cometí algunos errores en esa carrera. El ritmo fue muy lento y, al final, fue demasiado arriesgado jugarse el oro en la última vuelta contra él, que viene del 1.500 y es más rápido que yo.
OSSA: En París, en el Mundial 2003, ¿Kipchoge se aprovechó del excesivo respeto que os tuvisteis El Guerrouj y tú?
BEKELE: Sí. Yo iba muy pendiente de El Guerrouj y él también de mí. Eso fue bueno para el keniata.
CHEMA: ¿A qué hora te vas a dormir?
BEKELE: A las ocho.
CHEMA: ¡A las ocho!
CHEMA: ¿Tienes doctor en Etiopía, en Europa o no necesitas ninguna vitamina como nosotros que acabamos muy cansados?
BEKELE: No, no tomo nada especial.
CHEMA: ¿Por qué...? (La conversación se interrumpe porque a Martínez le suena el móvil. Es su mujer. Lo primero que le dice sorprendido es que Bekele se acuesta a las ocho. Luego le pasa el teléfono para que le salude -aunque no le conoce de nada- y presume de hija enseñándole la foto de Paula que tiene en el móvil).
OSSA: ¿Te ves en un futuro en el maratón?
BEKELE: En unos años, quizás sí.
CHEMA: Pero no ahora, que me acabó de pasar yo.
OSSA: ¿Y qué opinas de romper la barrera de las dos horas de aquí a diez años?
BEKELE: Es algo muy difícil. Ahora creo que es imposible. Corriendo mucho ahora mismo se podría llegar a 2.04 ó 2.03, que ya sería un récord increíble.
MARCA:: Y ese 2.03, ¿está en sus piernas?
BEKELE: No, ahora mismo no lo creo.
CHEMA: Mi amigo Luismi Berlanas me ha dicho que te pregunte que por qué no hay etíopes en los 3.000 obstáculos.
BEKELE: Es una cuestión de técnica.
OSSA: Pues los keniatas, o bueno los qataríes por lo de las nacionalizaciones también, tampoco tienen mucha a la hora de saltar los obstáculos.
CHEMA: ¿Qué opinas de esas nacionalizaciones por dinero?
BEKELE: No es bueno que en unos Juegos Olímpicos sucedan cosas como ésas.
CHEMA: Bueno, pues mañana en el cross de Venta de Baños para que te podamos aguantar y dar espectáculo si te parece vamos hablando y viendo el paisaje, que es muy bonito por esas tierras, es decir, hacemos turismo durante tres vueltas y luego ya en la cuarta corres todo lo que quieras (risas).







